En nuestra memoria aparece la imagen vital, comprometida, revolucionaria de las compañeras y compañeros caídos. De un tiempo acelerado, de disputas políticas intensas, del objetivo común de construir una sociedad justa e igualitaria.
A casi cuatro décadas de entonces surge la pregunta ineludible: ¿ qué relación existe entre esa militancia y lo que luego sobrevino hasta el presente?.
No es una pregunta inocente. Porque la dictadura se instaló para hacer posible en la Argentina la reconversión económica y social que el capitalismo necesitaba para continuar con su historia de injusticias para las mayorías populares y de privilegios para los dueños del Poder.
Algunos consideran suficientes los juicios por delitos de lesa humanidad contra los responsables del genocidio que se han llevado hasta ahora. Cabe destacar que la cantidad de procesados y condenados es pequeño teniendo en cuenta los más de seiscientos Centros clandestinos de detención que existían.
Por otra parte la división y subdivisión de las causas torna muy difícil avanzar rápidamente en los procesos judiciales. Hace tiempo atrás el juez federal Carlos Rozanszky opinaba que procesar a todos los responsables llevaría cien años!!!
No obstante no podemos minimizar lo realizado hasta el presente en lo que muchísimo tiene que ver el empuje y la tozudez de los Organismos de DDHH para que los juicios se lleven adelante.
Sin embargo podemos afirmar que las injusticias persisten en nuestro País y que la matriz económica impulsada por la Dictadura y consolidada durante los años ’90 sigue vigente.
Paralelamente las políticas de control y represión social continúan y en algunos casos con metodologías y responsables notorios.
Los casos de “gatillo fácil”, de espionaje contra organizaciones sindicales, sociales y políticas operado con el crecimiento de los “aparatos” de inteligencia de las fuerzas armadas y de seguridad como el Proyecto X y la Ley Antiterrorista, miles de luchadores populares procesados describen una situación grave.
Pero quizás el punto culminante sea la designación del Gral Milani al frente del Ejército quien está acusado de ser responsable de delitos de lesa humanidad durante la Dictadura.
En este punto se hace entonces ineludible relacionar el 24 de marzo, las compañeras y los compañeros detenidos – desaparecidos, sus sueños, su entrega y el presente de los DDHH en la Argentina.
Porque el Pueblo y los trabajadores argentinos siguen padeciendo injusticias, porque el aparato represivo tanto militar como policial sigue operando contra ellos, porque los aparatos de “inteligencia” siguen intactos a pesar de algunos cambios cosméticos, porque hacemos nuestros los ideales y los sueños de nuestros compañeros caídos es que decimos que el 24 de marzo es la oportunidad especial de relacionar lo sucedido hace 39 años con el presente.
Por eso decimos:
NO A LA IMPUNIDAD DE AYER Y DE HOY
DESMANTELAMIENTO DEL APARATO REPRESIVO Y DE INTELIGENCIA
APERTURA DE LOS ARCHIVOS DE LA DICTADURA
FUERA MILANI Y BERNI
NO A LA CRIMINALIZACION DE LA POBREZA Y LA PROTESTA
Hugo A. Blasco
Secretario General Asociación Judicial Bonaerense
Secretario DDHH – CTA Autónoma