En un momento en que se debate una reforma laboral que profundiza la precarización del empleo, seguimos sosteniendo que esta iniciativa afectará negativamente a todas y todos los trabajadores de nuestro país. No solo impactará en el sector privado, sino también en quienes nos desempeñamos en las distintas áreas y poderes del Estado —nacionales, provinciales y municipales— al deteriorar las condiciones laborales y presionar a la baja todas las negociaciones paritarias y colectivas.
Por eso dijimos presente frente al Congreso de la Nación y exigimos que no voten contra las y los trabajadores. Esta supuesta “modernización” implica pérdida de derechos, debilitamiento salarial y peores condiciones de trabajo para millones de argentinos y argentinas.




















