
La leche materna es el alimento ideal para las y los bebés. Es segura, limpia y contiene anticuerpos que protegen contra muchas enfermedades infantiles comunes. Proporciona toda la energía y los nutrientes que necesitan durante los primeros meses de vida, y continúa cubriendo gran parte de sus necesidades nutricionales durante la segunda mitad del primer año, y hasta un tercio de ellas en el segundo año.
Desde una perspectiva de género y derechos humanos, apoyar la lactancia implica garantizar condiciones laborales dignas, licencias adecuadas y espacios de cuidado, reafirmando el compromiso con la equidad y el acompañamiento integral a las personas gestantes.









