Homenaje al Indio
EL PODER, ES QUE TU PUEBLO TE QUIERA.
Hay pocos momentos en la historia en que los pueblos se expresan como si fueran un ser colectivo, sensible, visceral. La despedida al Indio fue uno de ellos.
Homenaje al Indio
EL PODER, ES QUE TU PUEBLO TE QUIERA.
Hay pocos momentos en la historia en que los pueblos se expresan como si fueran un ser colectivo, sensible, visceral. La despedida al Indio fue uno de ellos.
Hay momentos muy especiales en la historia, muy poquitos por cierto, en los que los pueblos se expresan como si fueran un ser colectivo, sensible, visceral. Lo racional no llega a explicarlo. Sucede y punto.
Ese pueblo se emociona, llora, ríe, grita como si encarnara por un momento en un ser individual. No es de hablar mucho, pero cuando lo hace, atraviesa todo como una tormenta imparable.
Son esos momentos en que ese pueblo, como golpeando la mesa, se convierte en medida concreta de verdad, de amor y de furia.
Pocas personas en la historia logran ese don de emocionar a las multitudes y dialogar con ellas. El Indio, sin lugar a dudas, supo cultivar ese talento, que sólo personas muy, muy enormes tienen, de llegar con sus palabras y sus hechos al corazón de los pueblos.
Te despedimos, Indio, pero sólo por un momento.
Solamente porque esa “banda inconsolable” de “patéticos viajantes, lunáticos diamantes”, “tus amantes”, no sabemos de despedidas.
Este amor recién empieza.
Gracias, Mister.