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Industricidio

EL  DEVASTADOR IMPACTO DEL MODELO LIBERTARIO SOBRE LA  PRODUCCIÓN Y EL EMPLEO

Apertura desmedida de importaciones, retracción del consumo interno y costos de producción elevados, son las tres causas principales de la desaparición de la industria nacional y la pérdida de puestos de trabajo.

Industricidio

EL  DEVASTADOR IMPACTO DEL MODELO LIBERTARIO SOBRE LA  PRODUCCIÓN Y EL EMPLEO

Apertura desmedida de importaciones, retracción del consumo interno y costos de producción elevados, son las tres causas principales de la desaparición de la industria nacional y la pérdida de puestos de trabajo.

Redacción Revista En Marcha

A dos años de la asunción de Javier Milei como presidente, la industria argentina enfrenta un panorama crítico de producción y empleo. Aunque el oficialismo celebra mejoras macroeconómicas en inflación y superávit fiscal, los indicadores sectoriales muestran una contracción persistente de la actividad industrial y una destrucción significativa de puestos de trabajo, con impactos que atraviesan ramas clave del entramado productivo. 

Los datos más recientes del INDEC revelan que el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en noviembre de 2025 una caída interanual de 8,7%, afectando múltiples ramas como automotores, metalurgia y maquinaria. 

Este dato se suma a informes previos que muestran contracciones significativas a lo largo de 2024 y 2025, con variaciones negativas sectoriales que incluyen textiles, cuero y calzado, productos metálicos y equipos de transporte. 

Además, la utilización de la capacidad instalada – un termómetro de la actividad productiva real – se mantuvo en niveles bajos, lo que indica que una gran parte de las máquinas industriales operan muy por debajo de su potencial. Según datos de INDEC, en noviembre de 2025, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 57,7%, nivel inferior al del mismo mes de 2024, que fue de 62,3%.

Producción en retroceso


Como dijimos, el IPI manufacturero mostró una caída de 8,7% en noviembre de 2025 respecto a igual mes del año anterior.
Los mayores descensos se observaron en rubros clave como vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, cuya contracción alcanzó el 23%; maquinaria y equipo, retrocedió el 17,9%, afectada por la baja producción y ventas de maquinaria agropecuaria y electrodomésticos. En cuanto a prendas de vestir, cuero y calzado, se muestra un índice negativo del 17,6%; los productos textiles se retrajeron un 36,7%; y productos de metal un 18,6%. 

En este contexto de retracción industrial, las estadísticas del INDEC muestran que el sector automotriz fue uno de los más afectados: la fabricación de vehículos automotores retrocedió 28,7%.

Según el informe difundido por la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) el 6 de enero, durante 2025 se fabricaron 490.876 vehículos, cifra que se ubicó 3,1% por debajo del volumen registrado en igual período del año pasado (506.571 unidades).

En cuanto al rubro de Alimentos y bebidas, que retrocedió un 7.8% interanual, distintas fuentes del sector indican que esta baja tiene como principal responsable a la retracción de la demanda interna. Según los datos del INDEC, se observaron descensos generalizados en galletitas, panadería y pastas (-11,9%); otros productos alimenticios (-11,2%) y bebidas (gaseosas, cervezas, jugos, sidras y espirituosas -12,7%).

Otro de los sectores seriamente damnificados desde la llegada al gobierno de La Libertad Avanza, fue el textil y calzado. Los productos textiles se desplomaron 36,7% interanual, mientras que la fabricación de calzado cayó 30,9%, y la de prendas de vestir retrocedió 11,7%. Este descenso tan alarmante, se debe a una combinación de baja demanda interna e ingreso desmedido de productos importados. 

Empleo industrial y formal: pérdidas persistentes


A comienzos de enero, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) difundió  su informe “Análisis de la dinámica laboral y de empleadores”, que estudia las principales variables del mercado de trabajo publicadas por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), y reveló que el empleo registrado en unidades productivas –que incluye directamente a los trabajadores industriales formales– se contrajo 2,77% entre noviembre de 2023 y octubre de 2025. 

Esto representa una pérdida de 272.607 puestos de trabajo, lo que equivale a casi 400 trabajadores menos por día desde la asunción del gobierno de Javier Milei.

Además, entre noviembre de 2023 —mes previo a la asunción presidencial— y octubre de 2025, el número de empleadores con trabajadores registrados cayó de 512.357 a 492.223, lo que representa la desaparición neta de 21.046 empresas, equivalente a alrededor de 30 cierres por día en este período.

Apertura desregulada y competencia externa


A la hora de analizar lo que está ocurriendo con el sector industrial, hay al menos tres factores centrales que confluyen complejizando el escenario productivo: importaciones, retracción del consumo interno y costos de producción elevados.

Para ciertos sectores industriales, la entrada masiva de productos importados a precios más bajos, dificulta la sustitución de importaciones y la competitividad local. 

Según CEPA, las importaciones de bienes de consumo en Argentina tuvieron un crecimiento récord en 2025, alcanzando u$s8.376 millones entre enero y septiembre, un 25,3% más que el récord anterior de 2018, con alzas espectaculares en electrodomésticos y textiles, impactando la producción local, según informes de diciembre 2025. 

Por su parte, la contracción del consumo, erosionado por la pérdida de poder adquisitivo real de los salarios, también ha reducido la demanda de bienes industriales, profundizando las dificultades de producción y empleo. Algunos estudios han señalado descensos en ventas mayoristas y minoristas que reflejan esta menor demanda agregada. 

PBA, epicentro del retroceso industrial y laboral


La Provincia de Buenos Aires, principal distrito económico del país y sede de casi la mitad del empleo industrial argentino, se convirtió en el epicentro del deterioro productivo y laboral durante los primeros dos años del gobierno de Javier Milei. 

Con un entramado productivo donde predominan sectores intensivos en empleo —como el textil, la metalurgia, la industria autopartista y los bienes de consumo durables—, la economía bonaerense resulta especialmente sensible a cualquier contracción de la demanda doméstica o al avance de importaciones que compiten directamente con la producción local. 

La caída de la industria es unos de los principales motivos de la baja en la recaudación impositiva que repercute directamente en el funcionamiento de todas las áreas del Estado provincial y limita su capacidad para sostener la infraestructura y salarios necesarios que garanticen, entre otras cosas, salud, educación, justicia y obra pública. 

Cierre masivo de empresas y destrucción de empleo

Según datos difundidos a comienzos de enero de 2026 por el Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires, a cargo de Pablo López, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 cerraron 5.335 empresas en territorio bonaerense. El número equivale a un promedio de 232 cierres mensuales, con un impacto especialmente fuerte sobre el entramado pyme e industrial.

“En promedio, cerraron 8 firmas por día a lo largo de los 22 meses transcurridos desde noviembre de 2023 hasta septiembre de 2025”, señaló López a través de sus redes sociales, al dar cuenta de la magnitud del proceso de desindustrialización en curso.

El deterioro empresarial fue acompañado por una profunda destrucción de puestos de trabajo. De acuerdo con el mismo informe, en ese período se perdieron más de 40.000 empleos en la provincia.

El ministro bonaerense también alertó sobre la dinámica reciente del mercado laboral. “La contracción del empleo registrado alcanzó los 270.000 puestos en octubre de 2025, un nuevo mínimo desde la llegada del Gobierno nacional”, afirmó. Dentro de ese total, el sector privado concentró la mayor parte del ajuste, con una pérdida cercana a 180.000 empleos en menos de dos años.

El impacto fue particularmente severo en la industria. Entre septiembre y octubre de 2025, la caída mensual del empleo privado fue de aproximadamente 18.000 puestos, y la Provincia de Buenos Aires encabezó las pérdidas en la evolución mensual, con 8.000 empleos menos.

“La PBA es la más perjudicada en la evolución mensual. Esto se relaciona con que el sector más afectado fue la industria, que tiene una alta concentración en territorio bonaerense”, explicó López, al vincular directamente la caída del empleo con el retroceso de la actividad fabril.

Más allá de los números coyunturales, el ministro de Economía bonaerense planteó un diagnóstico de fondo sobre el rumbo económico nacional. “Estamos frente a un modelo económico que debilita la producción nacional y a los sectores que impulsan el mercado interno”, expresó en la red social X. Y agregó: “Necesitamos volver a poner a la producción local y el trabajo en el centro de las políticas nacionales. Pese al discurso autocomplaciente del Gobierno nacional, la economía argentina no camina”.

Desde su óptica y de la del gobernador de la Provincia, Axel Kicillof, la falta de un repunte sostenido de los ingresos y del empleo constituye un obstáculo central para cualquier recuperación industrial.

La caída del consumo interno opera como un factor estructural que reduce el tamaño del mercado doméstico, mientras que la apertura importadora —sin mecanismos de protección ni estímulos productivos— intensifica la competencia externa sobre empresas locales que ya operan en condiciones adversas.

“No hay misterio: la apertura indiscriminada y el descuido de la actividad real por parte del Gobierno nacional golpean de lleno a la industria y al comercio, y derivan en la caída del entramado empresarial”, sostuvo López. En contraposición, remarcó que desde la Provincia de Buenos Aires “seguiremos defendiendo la producción y el empleo bonaerenses”.

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