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Desarrollo industrial

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL ATAQUE AL INTI?

Dos modelos de país en disputa: el desarrollo de la industria para fortalecer la soberanía nacional frente al desmantelamiento del Estado para dejar al país como simple proveedor de materias primas.

Desarrollo industrial

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL ATAQUE AL INTI?

Dos modelos de país en disputa: el desarrollo de la industria para fortalecer la soberanía nacional frente al desmantelamiento del Estado para dejar al país como simple proveedor de materias primas.

Redacción Revista En Marcha

El Congreso Nacional rechazó el 21 de agosto el decreto 462/25, mediante el cual el Poder Ejecutivo imponía la modificación de organismos estatales. Quienes trabajan en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), dieron la pelea para evitar la pérdida de federalismo, la autonomía y la autarquía del Instituto que implicaban las pretendidas disposiciones. ¿Por qué se intentó afectar el funcionamiento del INTI? 

Visitamos el INTI para conocer el trabajo que allí se realiza, la organización que se están dando como trabajadores/as y los próximos desafíos. Fernando Yapur es Licenciado en Física, técnico de laboratorio en INTI y miembro de la Asamblea Multisectorial. Nos recibe en la entrada y con él recorremos los pasillos del Instituto que hoy es uno de los objetivos en la mira de las reformas del Estado hasta llegar al laboratorio de medición.

¿Qué hace el INTI, cómo funciona y qué aporta a la sociedad?

El INTI se creó en el `57 para dar servicio a la industria que estaba en auge en ese momento después de los planes quinquenales. Hoy lo podés dividir en dos grandes ramas de trabajo. Una de las ramas es la asistencia y el desarrollo que brinda a la industria nacional, a la pequeña y mediana empresa directamente, aunque también empresas grandes. ¿Qué implica esto? Que cada producto que se manufactura en el país, incluso productos que ingresan al país son verificados. También las pequeñas y medianas empresas vienen por el desarrollo, por el know-how, para saber cómo mejorar su producción, la calidad de sus productos. 

Algunos ejemplos: Industria láctea, construcciones, juguetes, preservativos, neumáticos. 

Muchas empresas de la industria láctea vienen para mejorar su producción. Para la producción de quesos de calidad, en los laboratorios se producen y se eligen los cultivos bacterianos (microorganismos iniciadores) que producen ácido láctico, influyen en la fermentación y son responsables del desarrollo de sabores y aromas característicos. Y las empresas que necesiten ese tipo de desarrollo pueden venir a hacerlo al INTI. 

Por otro lado, se empezaron a cambiar los durmientes de los trenes por un material similar al cemento, que tiene determinadas propiedades para poder ser comercializado y puesto en una vía. Esas propiedades se evalúan en el sector de INTI construcciones.

Los plásticos con los cuales se manufacturan los juguetes no pueden contener ftalatos, que es una sustancia tóxica para los chicos en determinada proporción. Eso también se mide en un laboratorio de plásticos, para evitar que esos juguetes que se comercializan puedan producir un daño a la salud.

Los preservativos tienen que cumplir con ciertas normas para poder cumplir con su función en lo vinculado a la salud sexual y reproductiva. Eso se certifica en los laboratorios de caucho. También los neumáticos que tienen que cumplir con ciertas certificaciones para poder salir al mercado y que no suceda que en la primera curva falle y pueda haber un accidente.

Entonces por un lado hay un trabajo vinculado a la protección de la sociedad en varios aspectos y por otro lado una asistencia a las PyMES para mejorar la calidad y proceso de producción. ¿Cómo se trabaja con las pequeñas y medianas empresas del país? 

En función de la necesidad que tenga la empresa que consulta y a qué se dedique, para poder darle asistencia se deriva al sector que corresponde. Eso se realiza en cada una de las ramas de la industria y en cada región, porque el INTI está a nivel federal, no se centraliza en Buenos Aires, sino que hay sedes regionales en cada provincia. En todo el territorio nacional hay necesidades distintas. El INTI Chaco, por ejemplo, acercó la problemática de la cantidad de arsénico presente en el agua. El arsénico es un metaloide que es muy tóxico. Esa agua entonces no se puede utilizar para regar, ni para darle de beber a animales, ni para consumo humano. El INTI entonces desarrolló un filtro para el arsénico y dio una solución. 

Nosotros creemos siempre que un país con industria es un país que se puede desarrollar porque da laburo de calidad, o sea, no es lo mismo extraer directamente de la tierra la materia prima y exportarla cruda, a darle a esa materia prima eslabones de una cadena de producción, Porque esos eslabones de esa cadena de producción dan trabajo de calidad.

Entonces, a lo largo de todo el país lo que hacemos es brindar calidad en cada uno de esos eslabones en la producción de manufactura. 

Nosotros creemos siempre que un país con industria es un país que se puede desarrollar porque da laburo de calidad, o sea, no es lo mismo extraer directamente de la tierra la materia prima y exportarla cruda, a darle a esa materia prima eslabones de una cadena de producción, Porque esos eslabones de esa cadena de producción dan trabajo de calidad.

Nosotros creemos siempre que un país con industria es un país que se puede desarrollar porque da laburo de calidad, o sea, no es lo mismo extraer directamente de la tierra la materia prima y exportarla cruda, a darle a esa materia prima eslabones de una cadena de producción, Porque esos eslabones de esa cadena de producción dan trabajo de calidad.

El gobierno intentó llevar adelante una reforma del INTI, que ahora fue rechazada por el Congreso. Como trabajadores y trabajadoras del INTI, ¿cuáles consideran que son los verdaderos objetivos de estas modificaciones que buscaba el decreto? 

En principio implicaba la centralización, o sea, ya no ser un ente descentralizado. Eso haría que desaparezca esa red federal del INTI, es la pérdida del federalismo y que cada una de las provincias tenga que hacerse cargo de su propio INTI. Que cada laboratorio lo absorba o desaparezca en cada una de esas provincias.

Además saca la autonomía de poder tener nuestro propio CUIT, la personería jurídica ¿Qué implica eso? No se pueden hacer ensayos con el CUIT INTI, no se pueden hacer órdenes de trabajo con el CUIT propio, no se puede contratar profesionales. Hoy alrededor de 500 compañeros y compañeras están bajo contrato LCT con ese CUIT.

O sea, no solamente implica un un recorte en las capacidades técnicas del Instituto, sino también despidos de compañeros profesionales, científicos y auxiliares del Instituto porque están bajo ese CUIT. 

También la pérdida de autarquía, que sería la posibilidad de poner gente de carrera en lugares de decisión del Instituto. Esto ya venía pasando. Lo más disruptivo es la pérdida de federalismo y la pérdida de autonomía del decreto.

Además, hay que recordar que lo primero que hace este gobierno al asumir en relación al INTI es abrir un plan de retiros voluntarios. Teníamos 3000 laburantes. Hoy tenemos 2300. Perdimos 700 trabajadores formados. Le pagan a la gente para que se vaya al Instituto.

Uno de los argumentos presentados públicamente para reducir el Estado está basado en lo económico. ¿Cómo es el funcionamiento del INTI en cuanto a la inversión y los aportes que genera? 

La excusa de lo económico la vienen teniendo con todos los organismos del Estado, que no hay plata y que hay que recortar. Nos dicen que el INTI entorpece el desarrollo industrial con este tipo de controles a los productos que ingresan al país o controles a productos que se manufacturan en el propio país. Eso es mentira porque los controles no los pone el INTI, los pone la Secretaría de Comercio. Nosotros verificamos que se cumplan con esas normas que la Secretaría de Comercio pide. El órgano de control es la Secretaría de Comercio, no el INTI, o sea, es el Poder Ejecutivo. Nosotros no impedimos que se desarrolle la industria, sino que fomentamos ese desarrollo industrial.

Con respecto al tema económico, nosotros hoy por hoy estamos facturando mediante certificaciones, brindando know-how, el 30% del presupuesto anual del Instituto, que hoy ronda los 70 millones de dólares y que viene siendo prorrogado desde el 2023. O sea, nosotros venimos con un presupuesto congelado desde 2023, con lo que implica la pérdida por inflación, que es alrededor de un 50%. Además solamente con el trabajo que se hace en la parte metrológica para la sociedad ya se cubre con creces el presupuesto anual nuestro. Por ejemplo, nosotros verificamos periódicamente que las balanzas cerealeras pesen lo que tienen que pesar para poder comercializar el grano. A partir de que nosotros hicimos esa verificación periódica, pasamos de tener un error de 7 kg por tonelada a un error de 1 kg por tonelada. Eso representa anualmente un ahorro para los productores de 100 millones de dólares. Por su parte, la pequeña y mediana empresa necesita energía eléctrica  para hacer funcionar sus máquinas. Nosotros verificamos esos medidores para que no se pague de más. También asesoramos para mejorar la calidad de la industria textil y eso permite que se vendan mejor. 

Entonces no se puede sostener el argumento que lo vincula con el control a la producción en sentido restrictivo, tampoco se sostiene el argumento desde el plano económico, ¿Qué modelo de desarrollo se expresa en este ataque al INTI? 

Muchos de nosotros dentro del INTI creemos que hay dos modelos de país y que en la Argentina hemos tenido este “si no” entre ambos desde que somos país. Ya lo decía Belgrano en su momento: “no vendamos las vacas, hagamos zapatos”, o sea, al parecer no se conjuga la producción de materia prima con la producción de manufactura a lo largo de la historia argentina. Parece como que una va en contra de la otra. Eso es lo que está pasando en este momento. Yo creo que lo que ha ganado en el gobierno de Milei, más allá de todas las máscaras que puede llegar a tener, es un modelo de país primarizado, un modelo de país extractivista, donde se busca que nosotros solamente produzcamos materia prima e importemos la manufactura de los países desarrollados. ¿Por qué? Porque también se enmarca en un modelo mundial. Nosotros hoy por hoy estamos en un lugar de colonia, una colonia que solamente extrae materia prima para que las grandes potencias las manufacturen en sus economías desarrolladas y nosotros nos quedemos de alguna manera con una sociedad pobre, porque el extractivismo no brinda la cantidad de trabajo de calidad que puede brindar una industria, un país industrializado. En ese modelo de país primarizado no hay industria. ¿Para qué va a servir un INTI? ¿Para qué va a servir producir manufactura si es lo que no quieren? Por eso mismo atacan todo el sistema, benefician a las importaciones sin control, pero aquí te siguen pidiendo controles, por ejemplo. Todo esto desde el Ministerio de Economía, desde la Secretaría de Comercio. Entonces, es todo un círculo que destruye la industria nacional.

No solamente la destruye bajando salarios, no solamente la destruye abriendo las importaciones sin control, lo hace destruyendo nuestro Instituto de tecnología y de asistencia a la industria. Me parece que tenemos que tener en cuenta que esto no solo pasó ahora, pasó con el macrismo, pasó con el menemismo, pasó con la dictadura militar y así fue que estos ciclos de destrucción de la industria nacional se fueron sucediendo a lo largo de la historia argentina. Nunca pudimos industrializarnos de forma tal de no volver a la primarización.

¿Cómo sería un país sin INTI o con un INTI debilitado como lo quiere el gobierno?

En principio un INTI debilitado implica una industria debilitada, implica pérdida de puestos de trabajo, implica desocupación, pobreza y una división muy grande entre las clases que concentran el capital y la clase pobre, o sea, sin clase media.  Es un modelo que para ellos es estable, porque si un 10% que concentra toda la riqueza y un 90% que está muy lejos de poder pensar en un ascenso social, eso es estable a lo largo del tiempo, y no les importa que la gente se esté muriendo de hambre. No es solamente la destrucción de la industria, es la destrucción de la salud y de la educación pública. Un país donde no haya oportunidades, un país sin ascenso social, sin justicia social. 

Nosotros realizamos este peritaje imparcial en el intercambio comercial de cualquier bien o servicio para que no haya un conflicto de intereses, eso lo garantiza el INTI, y no un peritaje privado. 

También en relación a la innovación tecnológica.  El Estado arriesga con el INTI, arriesga a producir algo nuevo, a investigar soluciones. Todos los avances tecnológicos lo hizo el Estado, los privados no invierten en este tipo de investigaciones para obtener resultados a largo plazo.  

Después del decreto hubo un importante revés en el Congreso. ¿En qué estado está el INTI hoy?

Se trató la derogación del decreto 402/25 en la Cámara de Diputados y se obtuvo media derogación en diputados con 141 votos a favor, 64 en contra, o sea, más de dos tercios de la cámara votó en contra de la destrucción del Instituto, y luego en el Senado se terminó de definir el rechazo al decreto. En senadores la votación fue 60 a 10 por la derogación.

Estamos contentos por esto pero también por la organización que nos hemos dado los trabajadores y trabajadoras dentro del Instituto para poder realizar esta militancia a nivel territorial, a nivel legislativo, a nivel judicial, a nivel medios de comunicación. Es una victoria que nos da un espaldarazo muy grande. Sin embargo, hoy por hoy los salarios son una miseria, por ejemplo, un profesional con 10 años de experiencia gana $1.200.000, en el sector privado gana el doble. Eso es muy difícil sostenerlo a lo largo del tiempo. Evitamos ese ataque frontal, sin embargo, siguen sin entrar víveres al Instituto, el presupuesto sigue congelado. Entonces, no es que ya está todo ganado, deberíamos poder dar la discusión de una ley de financiamiento para el Instituto, por ejemplo. Yo sé que durante este gobierno va a ser una pelea de resistencia y que va a ser durísimo poder mantener a los compañeros porque quizás el día de mañana quieren sacar un segundo retiro voluntario. No todos los compañeros tienen las mismas urgencias. Es difícil sostener esa calidad de profesionales con sueldos tan bajos.

Hay algo del éxodo que estás mencionando que tiene que ver con una realidad económica concreta también parece haber compromiso con el trabajo que realizan ¿Cómo describirías esta situación?

Yo tuve la oportunidad de estudiar en la universidad pública gratuita y de calidad y me recibí de Licenciado en física, como muchos otros compañeros que están laburando acá. Tuve una formación de excelencia. Y yo me quiero quedar acá para poder devolver algo de lo que yo tuve de este país. O sea, yo creo en un concepto de patria. No quiero irme afuera. El Estado invirtió en mí, y espero que los profesionales que se reciben en la universidad pública también tengan esa misma convicción. No es fácil, porque muchas veces se los denigra, se los maltrata y mucha gente piensa en la posibilidad de irse.  

Hay algo en esta defensa del Instituto por parte de trabajadores que no tiene que ver solamente con su puesto de trabajo, sino con la función que es ese sentirse intiano.

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